Los personajes que pululan por Hari Maguada viven sumergidos en una realidad asfixiante. En unos casos, se rebelan mediante la evasión o la búsqueda de libertad, pero, en otros, sucumben a esa realidad opresora. La mujer aparece como heroína y como dadora de la vida; y, en este sentido, la lactancia se revela como salvadora ante una muerte anunciada y como establecedora de las bases de las relaciones materno-filiales. La ablación, la exclusión social y la lapidación son otras de las temáticas que se cuestionan igualmente en este libro.
Carmen Marina Rodríguez Santana se vale de un lenguaje conciso y preciso, que no escatima en hacer uso de determinados cultismos. Asimismo, destaca su sutileza y capacidad para conectar metafóricamente las cualidades de sus protagonistas con los fenómenos atmosféricos y los paisajes circundantes.